Anecdotario

Hoy, común, día de sol, seremos estrellas.
Coge y guía mi cuerpo hacia el Norte.
Déjalo a los vientos de una tarde serena
volar hasta que se pierde entre montes.
Contempla despacio el rumbo de su estela
y da la espalda al lugar donde se esconde.
Ve al mar después y aguarda que la marea
te absorva hasta cruzar el horizonte.
Del cielo vendrán siete tonos de color
que bien amarrarás a las saladas olas
enviados desde mi rocosa corazón.
Luego así, día de sol, brillará hermosa
la enérgica luz de nuestra unión
sobre la individualidad perezosa.

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